Fuerteventura

Fuerteventura, a unos 90 kilómetros de la costa de África, es el segundo más grande de las Islas Canarias (Tenerife es la más grande).

A pesar del hecho que es doble de grande que Lanzarote, su vecino más cercano, es menos desarrollado con kilómetros de playas de arena blanca que no son llena de gente.

La mayo
ría de visitantes primera vista de esta isla volcánica es cuando aterrizan al aeropuerto moderno. La primera impresión es de un paisaje estéril, casi como un paisaje lunar. Sin embargo, las primeras impresiones pueden ser engañosas y si usted está dispuesto a explorar y observar, descubrirá una isla de una extraña belleza natural. Montañas áridas y espectaculares llanuras de lava, exhibiendo tonos muy tenues de ocre, amarillo, rojo, marrón y negro, contrasten con las pintorescas aldeas blancas y el refrescante verdor de las arboledas de palmeras que se balancean en las brisas. La costa no es menos dramática. En algunos lugares, olas estruendosas rompen sobre rocas volcánicas negras y brillándose. En otros, lagunas calmas de un azul intenso son bordeando con playas de arena de un blanco deslumbrante y de dunas montañosas.    

Los que estén interesados en la cultura y la historia de la isla disfrutarán la lejanía tranquilla de la capital antigua de Betancuria (que lleva el nombre del conquistador de la isla, Jean de Bethencourt). Aquí usted encontrará la iglesia de Santa Maria, su simplicidad externa ocultando la belleza de su interior barroco.

 

Descubre el exótico valle del río, lleno de palmeras, que  dé su nombre a la aldea de Vega de Río Palmas y se sorprende por la entrada de la iglesia en la aldea de Pajara que está construido de piedra tallada en el estilo azteca.   

Cuando se trata de pasar tiempo en la playa, Fuerteventura tiene el mejor clima de todas las Islas Canarias con un promedio anual de 2.938 horas de sol (66% del total número de horas posible).

 

 

 
 
  Site Map